Una vez más llegamos a la época del año en el que se nos ofrece la oportunidad de dar un cambio a nuestra vida. La Cuaresma inicia con lo que llamamos el miércoles de ceniza. Ese día los católicos acudimos a la Iglesia a recibir un signo que nos recuerda que nuestra vida aquí en la tierra es sólo pasajera, que fuimos polvo y que nuestra vida definitiva es en el Cielo. La ceniza representa un compromiso a la conversión de nuestro corazón. La Cuaresma es un tiempo de oración, penitencia, ayuno. Tenemos 40 días para renovar nuestro espíritu; nuestro corazón.
Pero la Cuaresma no es un tiempo exclusivo para eso, nuestra vida debe ser una constante lucha por alcanzar la santidad. A pesar de la violencia, la poca moral y la falta de verdadero amor familiar que vivimos en la actualidad y que vienen a ser unos fuertes obstáculos en nuestra lucha, no debemos desanimarnos al contrario eso nos debe de dar más fuerza y permitirnos abandonarnos en los brazos de nuestro Señor.
La Cuaresma puede ser el inicio de una vida plena en Dios. Ánimo, tenemos mucho que hacer, hagamos un examen de conciencia profundo y armémonos de valor, porque se necesita valor para dejar aquellas cosas que nos gustan pero que nos hacen mal. Dios los bendiga.

muy bien explicado, bien entendio,muy claro FELICXIDADES